Bajo el espectáculo barato.

Foto ganadora del World Press Photo 2013. Autor Esteban Félix. Ganador en la categoría: Temas contemporáneos
Foto ganadora del World Press Photo 2013. Autor Esteban Félix. Ganador en la categoría: Temas contemporáneos

Son las 4 de la mañana y las amas de casa se levantan de sus cómodas camas para empezar el día. Para Carmen no hay distinción entre el día y la noche. El bar, le enseñó  que no debe estar almidonada para conseguir lo que ella desea. Tiene una fórmula: chillar y complacer a sus clientes. Nunca le gustó la luz del día, ni el olor a borracho herido. Quién pensaría que el último resplandor la cegaría en forma de linterna y que el olor del alcohol y la sangre sería de ella.

Cholomas, en Honduras, es sinónimo de caliente: pequeñas gotas de sudor, mujeres seducidas por la noche y ese olor característico de billetes húmedos. Esta es la gran pantalla del bajo mundo y no han escatimado en costos: es el país con más VIH en Centroamérica, sin embargo, sobre todo a Carmen, no les importa. Son simples detalles técnicos que arropan un drama mayor, pobreza extrema.

En sus tiempos joviales a Carmen le encantaba los aturdidores aplausos. Siempre le han gustado, tanto así que pensó en ser actriz.  nunca existió un hogar, solo un techo y un tubo que vendía sensualidad y fantasías. Fue allí, en el bar, donde paso sus últimas horas. Coqueteaba a diestra y siniestra con cualquier cliente que jugará decentemente al billar.  Para ser una pueblerina  siempre fue astuta.

Los días pasaron lento y le generaba angustía. Siempre vivió en una sala de espera de los hospitales, simplemente buscando su nombre que le cierre la puerta de la vida fácil y suenen fanfarrias en la entrada de los vencedores. Soñaba todos los días con vestirse de diseñador y utilizar joyas caras.  La fantasía era constante y le daba impotencia cuando se despertaba y miraba su realidad: zapatos grandes porque se los regalaron, un short curtido por el tiempo de uso y algunas camisas que sus compañeras dejaron en la intemperie.

Decidida a no vivir en el país del nunca jamás decidió ponerse a trabajar. El dinero era su escapa que le permitiría comenzar su sueño. Pensó que sería algo de días, tal vez de meses: han pasado cuatro años y tiene el recuerdo de que han sido poco tiempo. Esa noche, el trabajo se encontraba algo tenso. No eran ni las 12 de la noche y dos bofetadas habían tocado su piel aspera. Indignada se sentó en  un banco a respirar.

Asqueada de todo, fumó para aliviar tensiones. Un hombre se acercó a ella y le brindó alguna salida a su sufrimiento. Le dijo que era un buscador de talentos. Las palabras que pronunciaba eran gratificantes a los ojos de Carmen.  No termino de decir su propuesta cuando ella se le insinuó.

Carmen sintió que estaba soñando, sin embargo, la felicidad le duro pocos segundos.  Una oleada de bandidos comenzaron a disparar a todo lo que se movía y Carmen no quedo libre de esa ráfaga. La bala había  atravesado la puerta grande y tocó su corazón. Sus sueños fueron muriendo al mismo tiempo que ella entraba a los brazos de morfeo. Todo los días mueren las Carmen y estas siempre quedan en silencio.

Para los que siguen en la lucha: Los profesores

La católica apuesta por profesores jóvenes que lleven las batutas

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Para los que siguen en la lucha: Los profesores

Entre luchas y crisis, los profesores de la UCAB  buscan dar las bases para el crecimiento profesional. Ante la situación del país, la universidad se plantea nuevos retos donde sus protagonistas son los profesores

Vivir en el recuerdo de la buena educación es vivir en los años de 1974 y 1983. En este período, el gobierno invirtió grandes cantidades de dinero para tener una educación de alta calidad. Se recibieron profesores de países como Estados Unidos que se sentían atraídos por los billetes de Bolívar en color marrón. Pero, todo esto se ha perdido. La situación del país ha hecho, que esta profesión, se encuentre en crisis y surja lanecesidad de preguntarse si la aventura es satisfactoria. Aunque el sendero es el mismo cada experiencia, para estos profesores de la UCAB, se torna diferente.

Más de diez años

El profesor Vicente tiene más de 10 años ejerciendo la profesión del humilde.  La vida se encuentra pasándole factura en  el momento en que su voz necesita resonancia. Ante esto, él no se desilusiona, por el contrario, se siente motivado.

Su trayectoria no es acorde a su apariencia.  Disfrazado con ropa de estudiante busca pasar desapercibido pero sus esfuerzos son vanos. Entra al salón de manera fugaz, saluda a los que se encuentran en clases y si ve caras nuevas, no le interesa.

El ser profesor es algo aparatoso a los ojos de un estudiante: video beam, laptops, celulares, micrófonos y otras cosas, que para el oyente se ven innecesarias para una sola hora de clases. Para él, cada instrumento  precisa de manera espectacular la sinfonía: La clase de hoy.  Los instrumentos están dispuestos  para que el show comience y el público estimule, porque claro para eso estamos estudiando, su deseo de conocimiento. Pero a último minuto surge un problema: Al maestro de ceremonia no se le entiende. Su trabajo, todo el aparataje, queda sobrevalorado y la audiencia ignora la belleza de su sinfonía.

Ha perdido una batalla el  profesor Vicente. Para un hombre que tiene una base en matemática es algo inaceptable, algo que necesita solución. Pero, el desinterés juega a la pelota con el conocimiento y la decisión está rebotando en el campo. Los porqué, con qué, para qué, se hacen fuertes en su pensamiento y lo encaminaron en el tiempo dorado de su trabajo. El recuerdo lo llevo a la fantasía y esa lo llevo a la realidad: ¿Por qué dar clases en un país donde la gente no quiere estudiar? Su respuesta fue clara y directa:

-Es un reto que me gusta enfrentar.

El reto y la elección

Al cumplir los treinta años de edad, la retrospectiva es algo fascinante. Nos encanta ver que metas se cumplen a lo largo de nuestras vidas y cuales fueron disparates de la universidad. En el caso del profesor “junior”, como él se diría, el tampoco escapade estos involuntarios recuerdos.

Su juventud giro en torno a centros estudiantiles, decanatos y megáfonos que proclamaban su voz a lo largo de la plaza Mickey. La vocación dormía dentro de él, solo necesitaba el empujón para ponerse a ejercer.

–          La fórmula de enseñar no es algo que las escuelas te dan, todo es ensayo y error. Expresó – Además, ser profesor nuevo y con esta edad, tiene su doble filo.
¿Doble filo? Se auto-pregunto y lo rectificó: Sí doble filo.

En otros países ser joven y profesor tiene un significado de altos niveles, es decir: Eres el nuevo Einstein del siglo XXI. Sin embargo, como todo en este país, ser profesor joven tiene otro significado: “Profesor nuevo, materia fácil”

El llamado a la vocaciónpuede ser tan genuino, que te conviertes en una especie de Andrés Bello o un Luis Beltrán Prieto Figueroa, sin embargo,  los contras de la profesión permiten cuestionarsí es necesario montarse en la ola.La única salvación, a esta fórmula incompleta, es el elemento sorpresa: El reto.

La adrenalina, para el nuevo profesor, no es algo que aparece en circunstancias normales, por el contrario, se introduce en el sistema y bombea de forma constante.

La única forma de que las palabras se hagan carne es llevándola al escenario, es decir, presentación y actuación. Presentarse como profesor, al comienzo, es abrumador y más cuando eres un “pelao” recién graduado. A pesar del miedo que le invade, él sigue allí, parado, enfrentándose a sus próximos contrincantes, a los contemporáneos, a los mal llamados estudiantes. Su voz ya no necesita megáfonos que le permitan ser escuchado, tiene una audiencia, la cual juzga sus peripecias de profesor.

Para el “Junior”, las dos horas que le han asignado se han hecho interminables. Solo tiene una satisfacción: fue mejor de lo que esperaba.  A partir de hoy, un nuevo camino se le construye solo. Él sabe que hay cosas que debe mejorar y otras que necesita perfeccionar, pero, abandonar la oportunidades dejar de saborear las dificultades de la vida.

El gusto a lo agrío.

EL universo de posibilidades que se hace la gente, con respecto al futuro, es abrumador. Desde pequeño tu familia te sugiere, impone, alguna carrera. El ingeniero, el psicólogo, el tal… todos exponen sus puntos en mayúsculas esperando que la frase del dinero perduré.

La carrera de Educación es algo que solo los valientes apuestan en la actualidad. Malos salarios, trabajo en casas, alumnos deficientes son el perfecto ejemplo del trabajo y un reflejo del país. El sabor de lo agrío no deja que Génesis se espante, por el contrario, le encanta.

Génesis se encuentra en segundo año de la carrera de Educación. Se para a las 5:30 am, realiza su desayuno y se va a trabajar a un pre-escolar.  A las 12 del mediodía culmina su jordana laboral y  se lanza al transporte público.

Entra a la católica y el agotamiento junto con la escarcha se notan en su cara. Se sienta y escucha las clases que le permitirán ser la señorita Génesis. Son las 4 de la tarde y preferiría mil veces estar en una clase escuchando a los grandes teóricos, que sentirse “molida” por los moretones de los niños.

Le enseñan pedagogía, historia, currículo y otras materias que los estudiantes nunca percibimos. Estas herramientas la ayudarán en un futuro ejercer, además que moldean su nuevo yo: Educadora.

El nuevo tú, el nuevo hoy.

En un país como Venezuela, apostar a algo significa tener las posibilidades mínimas, es necesario que pequeños caballeros, con grandes armaduras, incentiven a que la profesión del educador no desaparezca y más en estos momentos de crisis.Solo a partir del conocimiento es que se puede llegar a la verdad. Pequeñas apuestas hacen grandes diferencias que permiten erguir al país y eso es lo que ha apostado la UCAB en sus 60 años de trayectoria. Estos profesionales, igual que la UCAB, apuestan por la salida grande y victoriosa. EL futuro es incierto,sin embargo,  la esperanza se mantiene vigente. ¿La demostración? Alumnos egresados vuelven a su hogar para dar los pasos de quienes los vieron crecer. Podría pensarse que ser profesor es una cuestión de egos,pero,  todo lo contrario es una semilla que genera muchos frutos.

María Solórzano.

@mari_selee

De Caracas para mi “Esquina Frutal”

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El olor a putrefacción  no impide que sus compras para su “Esquina Frutal”  se vean paralizadas. El señor Alfonso, que viene desde Barquisimeto, se introduce en la urbe caraqueña con la finalidad de sobrevivir todos los días

El señor Alfonso no vive en Caracas, vive en Barquisimeto. Los días han pasado por encima de él y pierde la noción de la fechas en que debe ir a la cuidad del caos.  El cansancio se percibe en sus ojos pero su cuerpo demuestra todo lo contrario. Sus objetivos al entrar en el Mercado de Coche son simples: comprar para revender, revender para sobrevivir, esa es la adrenalina que lo moviliza.

El sol se oculta y la noche toma posesión en las calles caraqueñas. El caminante de a pie  decide entregarse a Morfeo y olvidar las penas que lo embargaron en el día. Alfonso tiene cuatro meses que no duerme bien desde que viaja a Caracas. Sale de Barquisimeto a las 12:00 am con la esperanza de volver rápido a su hogar. La carretera se ha hecho aliada para sacar cuentas e inventarios de lo que necesita en su “Esquina Frutal” para poder sobrevivir, no una mes sino una semana.

Son las 9:00 am y su hijo le ha hecho señas de que han llegado al mercado. La molestia que habita dentro de él sirve para alimentar a varias personas. Refunfuñar  él sabe que no le sirve, pero como ayuda a aliviar el alma. Sus pasos para ser un señor de edad avanzada parecen de liebre, pequeños saltos y movimientos fugaces hacen que no pase desapercibido en Coche.  Su filosofía es simple  y práctica: “Camina rápido, busca el mejor postor y no dejes que te roben”

Alfonso, aunque no es un citadino, al entrar al mercado se convierte en una fiera, es decir otro habitante del lugar. La lluvia, que ha impregnado toda la noche de Caracas, no lo detiene y se mueve más rápido de lo que su cuerpo acostumbra. Este movimiento viene dado por el fenómeno causa- efecto: Llegas tarde, te desplazas rápido. Al recorrer el lugar, su memoria  juega de papel importante y lo ayuda a no pasar más de dos veces por el mismo sector. Si pasa de nuevo es porque decide comprar y solo con esa condición.

La lista, que hizo en la carretera, es reflejo de Alfonso: Llena de barro, malograda por las condiciones de la carretera. El regateo empieza y parece un juego de niños pequeños. Los gritos se convierten en alharacas y el que grite más entre los dos es el que se lleva el gran premio: 50 kilos de patilla. Su gran voz tiene condición de megáfono que le permite todo los jueves y viernes ganar la apuesta y llevarse el premio gordo. Saca su dinero de una cartera contradictoria a la cantidad que poseía.

Con una sonrisa lleva su mercancía a la camioneta y celebra su triunfo con un café “más marroncito que negro”. Al tomarse el café, él vigila con un ojo la mercancía. Piensa que su condición de viejo es una suerte para “los muchachitos aquellos”. Termina su marroncito y sus pilas están de nuevo puestas. Ya son las 11:00 am y le falta mucho por recorrer. Para él, el mercado es un reflejo de la vida: “Entre desorden y bulla se construyen las vidas. Lo importante es levantarse, sacudirse y caminar hasta encontrar la mejor oferta”

Los manipuladores de la muerte y la vida

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El buen servicio es la regla número uno de las funerarias, o eso es lo que refleja “Vallés. C.A.”. Manejadores del tiempo y de la perfección su mayor diversión se encuentra entre los vivos y los muertos
El bullicio de Caracas estaba sepultado bajo una cúpula. La gente deambula como zombis a los alrededores de la funeraria “Vallés”. Buscaban decir palabras, pero nunca son gratificantes. Las caras, de las personas, eran reflejo del deseo de encontrarse en un lugar mejor. Este pensamiento era inevitable y se repetía en las personas que salían para tomar aire fresco. En estos momentos y en estos lugares, nadie sabe como actuar. El código de Carreño nunca te enseñó a lidiar con la muerte y más cuando es algo repentina.
En la funeraria todo el tema se maneja como algo cotidiano y más en un país donde tienes más segura la muerte que el pan diario. Sus recomendaciones consisten en que te adaptes a ellos y no a la inversa. Sus instrucciones son tan específicas como un reloj suizo. “Ponte aquí, móntate allá” suene tornarse fastidioso y más cuando el caraqueño esta acostumbrado a crear sus propias leyes. Una radio recordaba, a los señores que manejan el tiempo y la perfección, que eran las 11:20 es decir: estaban retrasados. Entre ellos se sortean al más desposta para decirle a la familia que es hora de ir al cementerio. Sin pudor, en un flus negro, llegaba el hombre elegido para decir la noticia, el de la cara sombría.
Adentro de la capilla, los cantos y los rezos impregnaban la atmósfera. Para los señores del tiempo esto era insólito, los familiares se encontraban ajenos a esta actitud. La cúpula anunciaba que era momento de partir: los velones y la luz se encontraban tenues y pálidas al igual que el hombre que se encontraba en el féretro. El hombre, esposo, amigo, abuelo y todas las personificaciones que este representaba se encontraban inmortalizados en las mentes de las personas. Los visitantes, en cambio, se limitaban a consolar como podían a los más afectados. Las preguntas en este momento no eran válidas. Los comentarios con “expresiones disfuncionales” y las palmadas eran lo más sonado en el lugar. Cada palabra se convertía en diferentes emociones que con las horas se convertían en tics nervioso.
El radio volvió a lanzar su ultimátum a los guardias: son las 11:40 am. Ya un hombre no era el portador de la noticia, sino utilizaban dos para que la posición de la compañía fuera más contundente. La burbuja se comenzaba a romper y la bulla caraqueña impregnaba la cúpula. El ruido funciono de detonante para recordarles que la cuidad continuaba aunque ellos estuvieran paralizados.
La salida del féretro no significaba nada para la gran mayoría de los familiares, solo era un movimiento del lugar, un leve desplazamiento hacia el verdadero hábitat. Los llantos ahogados renacieron como la zarza, pero algo había cambiando: estos no eran de la familia que salía sino de la que entraba.

Caracas impone la pauta y se deja disfrutar en sus espacios públicos

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El cemento de los espacios públicos  y el arte se han unificado en una conjunto de propuestas para domar a la cuidad de Caracas. Desde exposiciones, mercados de diseño, fiestas en las calles hasta picnics en asfalto, son algunas de las propuestas que plantean los colectivos para el disfrute de la cuidad

La noche nunca cae para el “boleta” que tiene un refugio en la caótica cuidad. Sus diferentes montañas albergan las instituciones más importantes del país. Todos la  habitan, pero nadie la prefiere. En los afuera de la cuidad, los ciudadanos, se preguntan ¿Cómo viven allí? Nunca sabrás contestar, solo sonríes y dirás: es que allí yo nací.

Caracas, con una población que sobrepasa a los siete millones de “espectadores”, es una urbe difícil de penetrar. Cuidad que no duerme, el habitante reproduce la infraestructura de este: híbrido que no crece horizontalmente, solo es un conglomerado.  Aunque parece indomable de habitar; algunas personas tienen la tarea de que no solo el bloque y el cemento sirvan para refugiar al caraqueño. El Mercadito de la Plaza y La Ruta Nocturna, que se realizaron el pasado fin de semana, son algunas de las propuestas que nos invitan amar y conocer de nuevo la cuidad indomable.

El Mercadito de la Plaza surge como una iniciativa que alberga lo mejor del sabor venezolano en un rincón de la cuidad.  La plaza de la Castellana fue la protagonista para realizar esta edición. Césped verde, tarimas que dejan escuchar guitarras en acústico y una disposición de los stands  invitan al público a movilizarse bajo su propio compás. La tarea, que tienen los creadores con cada edición, es unificar el diseño emergente y abrir espacios que salgan de la rutina del caraqueño. El diseñador Alonso Cooper, con el mismo nombre en su marca, fue uno de los participantes de esta edición del mercadito.  Expresó “Es bueno que se tomen estas iniciativas ya que permiten escapar de la rutina. Con la apertura de estos espacios, la gente se encuentra aturdida pero curiosa. Esta “mezcla” nos favorece y gratifica a los que participamos en este tipo de eventos, ya que las personas, por su propia cuenta, se invitan a experimentar y disfrutar el invernadero de colores amarillos y naranjas que nos refugia en esta edición. Además, es una buena iniciativa que da paso al diseño emergente venezolano que está tomando forma en los últimos años.”

Pensar en el casco histórico de Caracas es remontarse a los tiempos de independencia. Por excelencia  ella es la amante de la nación. La huella de cada periodo presidencial está latente en el tiempo, sin embargo los 57 presidentes, que ha tenido la nación, nunca pensaron que su casa se prestaría para armar la fiesta.

La Ruta nocturna surge para celebrar el bicentenario de la capital. EL viernes 1 de junio cumplió un año llevando ritmos y colores a las noches teñidas de la capital. Sus primeras andanzas fueron en el casco histórico; aunque en la actualidad la fiesta se expande a magnitudes gigantes y exigen constante renovación. La fórmula es simple: Música,  noche, diversión, cultura y lugares históricos producen un nuevo régimen donde el “malandro” ha sido desplazado por la alegría.

Gabriel Ramírez, programador de la Ruta Nocturna, indicó: “Caracas ha sido el escenario para cambios importantes, cambios en la manera de vivir la cuidad. La gente está rompiendo los espacios (…) Hay una recuperación importante de este, que hace que la sociedad sea  menos hostil”

Caminar rápido ya no es válido en la cuidad. El bloque y el cemento pasaron a ser historia cuando la calle tomo forma de protagonista. Ocultarse no es la mejor opción, es mejor vivirla porque nosotros somos ella. ¡Qué el miedo se aleje de tu sistema! Déjate abrazar por Caracas, como dice Piero en su canción, que ella está cambiando por ti.

Una venezolana con corazón de Maradona

Sofía pidiendo su nacionalidad en la embajada de Argentina- Caracas.
Sofía pidiendo su nacionalidad en la embajada de Argentina- Caracas.

Nena salúdame al Diego es una producción venezolana con protagonistas internacionales. La protagonista de esta película se llama Sofía Bertolotto que vino importada desde argentina para representar un día común como argentina.  Con un buen reparto la película se encuentra actualmente en promoción. Hoy se estrenó en Margarita.

Una Carrera, gestos específicos, rasgos físicos, una palabra, una vestimenta, un sonido, todo esto engloba a una persona, una comunidad, una nación pero ¿Qué pasa con los nacidos en otro país? ¿Acaso ellos no pueden sentir lo mismo por otra cosa diferente a la de ellos? Nena salúdame al Diego es una película que estrenó a  Andrea Herrera Catalá como directora, en el cine nacional, el pasado 17 de mayo en varias carteleras del país. Con comedía la directora abordó varías temáticas que reúnen el concepto del venezolano: La Televisión, la fiesta, el descontento del país y el ser madre.

Sofía, que fue interpretada por  Sofía Bertolotto, fue una joven dispersa en su niñez que se fue a estudiar España periodismo. Sofu, como le dicen los amigos, en su niñez fue el  concepto de lo que significa ser “ejemplar”: hizo, comió y vistió  todo lo que le pedían. Su padre, al ver que era una chica tímida, siempre le inculco que “ella podría ser cualquier cosa”. Esta frase en el momento en que se lo expresó al momento no tuvo relevancia en su vida pero ahora que vuelve a Venezuela está tuvo un nuevo significado en su vida.

Al encontrarse en España, Sofu empezó su vida de universitaria  y una de los requisitos para cumplir con el estilo de vida de éste fue tener un grupo social. Como única venezolana se vio en dificultades para encajar en un grupo ya que donde Andrés Galarraga es nuestro ídolo para ellos Maradona es su Dios. Integrada en esta nueva nacionalidad decidió al mundo del fútbol, pero esta nueva ideología le salió cara  ya que se convirtió en tragedia  al momento en que le pagaron un balón en la cabeza que la dejó en estado inconsciente y le revolvió el cerebro convirtiéndola en un pibe que dice celeste.

Al llegar a Venezuela Sofía, con su nueva nacionalidad, se encontró con su madre Isabel  (Marialejandra Martín) que entre su trabajo en el canal “Cultura”  a olvidado su verdadero trabajo: ser madre. Entre emociones que tuvó la madre con su regreso, Sofía le planteó la idea de irse del país a argentina para hacer su vida allá, Isabel en su negación de desconocimiento sobre la nueva actitud de su hija se niega a la idea y en cambio le ofrece trabajo en el canal de televisión que trabaja. El disgusto de que su madre se imponga ante ella con el cliché del “porque te lo digo SHO”  hace que surja una nueva Sofu que peleó por sus ideales y resurge una nueva persona que ella nunca conocía.

Con una excelente fotografía la directora Andrea Herrera Catalá se propuso con esta comedia mostrar una temática que es frágil para el venezolano: La madre. Andrea con esta película habló sobre que cada individuo tiene derecho a ser lo que uno quiere ser.

 

 

 

Eduardo Sánchez evoca a su pasado en conversatorio en la UCAB

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foto cortesía de el Nacional

Entre recuerdos y añoranzas se cimentó la charla entre Eduardo Sánchez Rugeles. Entre risas y silencios que se convertían en suspiros, Eduardo se conectó con el público a gran magnitud, producto de que se dejó llevar por su experiencia como estudiante

El auditorio de la Universidad Católica Andrés Bello se prestó para acoger a uno de sus egresados, de la Escuela de Letras, Eduardo Sánchez Rugeles el cual fue ganador del premio Iberoamericano Arturo Uslar Pietri en el año 2010 con su novela Blue Label. Acompañado por los profesores Luis Alfredo Álvarez y Giannina Olivieri el encuentro se transformo en una tertulia que impregnaba  la atmósfera en temáticas que el joven escritor evocaba en sus libros: la memoria, el desarraigo de su juventud y la urbe caraqueña.

El profesor Álvarez con anécdotas sobre lo tedioso que es su materia, análisis literario,  introduce al público a un Eduardo como estudiante y su transformación desde que se graduó, es decir, su faceta de escritor. Al empapar a la audiencia con perspectivas del joven escritor, le plantea varios temas que son recurrentes en sus libros. Eduardo, con atención, escribe las preguntas y se dedica a pensar estas reflexiones de su profesor.

El escrito de Liubliana, su más reciente novela, al tomar el micrófono comenzó a refutarse que el concepto de memoria lo persigue. Expresa que todo empezó en Madrid, ya que al encontrarse en otro país todo se percibe de forma diferente y llega a convertirse, para él, en nostalgia. “Mi recuerdo no es un capricho, sino es algo que viene heredado” indicó Sánchez para explicar la temática de sus novelas y porque, algunas de ellas, son tan musicales.

La memoria, para él, está acompañada en tonalidades musicales que se transforman en  palabra. Esta soledad, más la crisis financiera que él tenía en España, lo condujo a escribir su primera novela que surge de varias inspiraciones. Una de sus musas, que el más añora,  es su tiempo como profesor en el colegio San Ignacio de Loyola. Expresó “El haber sido profesor es la experiencia más gratificante que el ser humano puede tener: Aprendes, te pegas a los bichos raros y  observas el mundo de forma diferente”.

Entre minutos de silencio, el tema del desarraigo lo expresó como algo que no es propio de su naturaleza que por el contrario es un reflejo del colectivo mundial para el momento en que era estudiante. Expresa, que lo único que pudo influir a adoptar esta postura era la actitud del caraqueño, que para él, era un “ser” absorbido en el mismo y alejado de la realidad.

A un cuarto para las 6, la profesora Olivieri indicó que era momento de concluir la charla pero no sin antes darle las gracias. Eduardo agradeció al público por asistir pero dejo algo en claro que el no elegías las temáticas que era viceversa.

– María Solórzano-